jueves, 19 de octubre de 2017

JAVIER SIERRA, EL REY DEL THRILLER ESPAÑOL



Me alegra que el Premio Planeta, 2017 concedido al turolense JAVIER SIERRA sirva para hacer mención a su tierra natal que, como es bien sabido, también es la mía...

Debía ser un nombre potente para que, por un lado, no quedara sepultado por el ruido sociopolítico generado por el traslado de Barcelona a Madrid de la sede editorial, y, por otro, para que garantizara buenos números tras dos meses en que las ventas de libros han caído en España un 25%. Y la maquinaria del premio Planeta dio con la fórmula al otorgar la 66ª edición del galardón, con sus 601.000 euros de bolsa, al turolense Javier Sierra, sin duda el rey del thriller conspirativo español, con El fuego invisible, con el mítico Santo Grial como eje de la trama. No olvidándose del otro gran espectro de la lectura en España (las mujeres la practican en un 66,5%, casi 10 puntos más que los hombres), la finalista (que recibirá 150.250 euros) fue la madrileña Cristina López Barrio con Niebla en Tánger, donde la monótona vida de una joven muda deviene en una trepidante intriga tras acostarse una noche con un misterioso desconocido.
Dominador de los códigos del género como solo pueden hacer clásicos como Dan Brown, Sierra (Teruel, 1971) se ha labrado con poco más de media docena de títulos un notabilísimo lugar bajo el sol del thriller de enigmas con sustrato histórico, hasta el extremo de que le han llevado a ser el único escritor español hasta la fecha que ha entrado en la lista de los libros más vendidos en EE UU. Fue en 2006, en sexta posición, con la versión inglesa de La cena secreta (2004), título que, junto a El ángel perdido (2011), conforman las dos grandes tarjetas de presentación del escritor.
Sierra, al contar la trama de su ya octava novela, le dio un poco de emoción a la multitudinaria gala literaria (unos 950 invitados) del premio mejor dotado de las letras españolas, alejada del crispado clima sociopolítico que vive Cataluña por el proceso secesionista y por la decisión, ejecutada el jueves, del Grupo Planeta de trasladar su sede social y fiscal a Madrid. Las declaraciones del presidente del séptimo conglomerado editorial del mundo, Josep Creuheras, en la tradicional rueda de prensa previa del día anterior al fallo y la presencia como máximas autoridades políticas de perfiles poco significados —a presidenta del Congreso, Ana Pastor, y, por parte de la Generalitat, de los consejeros de Empresa y Conocimiento y de Cultura, Santi Vila (amigo personal de Pastor de cuando negociaban las infraestructuras) y Lluís Puig, respectivamente—, desactivaron las expectativas de los más de 250 periodistas presentes y facilitó que se rebajara notablemente la tensión.
Como mandan los cánones, es un joven profesor e investigador universitario el protagonista de El fuego invisible.Afincado en Dublín, pasa unos días en Madrid. Será aquí donde se verá envuelto en peligrosas pesquisas que le llevarán a seguir el rastro del mítico Santo Grial. “El fuego invisible es la fuerza de la palabra”, resumió Sierra, que aseguró que la novela “gira en torno a una palabra inventada en el siglo XII: Grial. Y de la pregunta de dónde vienen las ideas”.
Un ritmo narrativo trepidante y una tremenda erudición sobre el tema (el autor suele haber estado in situ en los lugares donde transcurren sus tramas) marcan una novela que en realidad engarza con el sello Sierra, bien definido ya en 1998, cuando debutó con La dama de azul donde, utilizando la figura de la monja del siglo XVII María Jesús de Ágreda, detenida por la Inquisición, juega con sus famosas bilocaciones para urdir una trama con espías psíquicos de la CIA y expertos del Vaticano. El éxito que se intuía en Las puertas templarias (desde su aparición, en 2000, ha estado ininterrumpidamente en librerías) se ratificó con La cena secreta, que construyó a partir de unos supuestos mensajes crípticos en el lienzo de La última cena de Da Vinci y que le lanzó mundialmente a la fama, publicándose en 42 países y vendiendo más de tres millones de ejemplares.
Investigador de enigmas
En 2011, con El ángel perdido (11 meses, 55 ciudades y siete países para la promoción de la historia de una restauradora de la catedral de Santiago de Compostela que se ve atrapada por una trama internacional a partir de dos antiguas piedras con poderes sobrenaturales) no hizo más que crecer la fama de quien empezó su trayectoria como periodista y con especial debilidad por los enigmas del pasado. Ello le llevó a dirigir la gran revista española sobre el tema, Más allá de la ciencia, con solo 27 años y a colaborar asiduamente en el espacio televisivo de Iker Jiménez Cuarto milenio. Llegó incluso a tener espacio propio, Arca secreta, en Antena 3 TV. Esa afición se tradujo también en algunos libros de ensayo, como Roswell: secreto de Estado (en realidad, su primer título, de 1995, donde defendió con polémica la ocultación por EE UU de unas pruebas con supuestos extraterrestres). El maestro del Prado (2013), sobre un hombre que desvela misterios en los cuadros de la pinacoteca madrileña, y La pirámide inmortal (obra basada en una anterior suya sobre la estancia de Napoleón en el interior de Keops) completan la bibliografía de ficción de quien ha sido calificado como el Dan Brown español, pero mejor documentado.
En las antípodas de esa trayectoria se coloca la finalista, la abogada y escritora Cristina López Barrio (Madrid, 1970) que, si bien debutó en la literatura juvenil, ha encontrado un equilibrio entre el ritmo trepidante investigaciones con el retrato psicológico femenino. Lo hizo ya en su debut en la narrativa adulta con La casa de los amores imposibles (2010, traducido a 15 idiomas) sobre una saga de mujeres condenadas a sufrir de amor, siguió el hilo en El cielo en un infierno cabe (2013) y Tierra de brumas (2015) y lo repite en la obra finalista Niebla en Tánger, donde una joven de vida anodina, tras acostarse con un hombre, se ve envuelta en una misteriosa trama. La única pista de su amante se la da la novela que se dejó en la mesilla de noche, que irá coincidiendo con la vida real de aquel. “Es algo muy cercano a mi historia, un viaje emocional de una mujer en crisis que se busca a sí misma”.

FUENTE: Carles Geli.- El País, 18/X/2017



miércoles, 18 de octubre de 2017

Gran Jota de La Dolores


Aragón la más famosa
es de España y sus regiones,
Aragón la más famosa,
porque aquí nació la Virgen
y aquí se canta la jota,
y aquí se canta la jota
y es de España y sus regiones. 
 
Por una moza del barrio,
por una moza del barrio
Patricio está si se muere.
No diré cual es su nombre,
que ella lo diga si quiere,
que ella lo diga si quiere
por una moza del barrio. 
 
Grande como el mismo sol,
grande como el mismo sol
es la jota de esta tierra,
si el amor luce sus iris,
lanza rayos en la guerra,
lanza rayos en la guerra,
grande como el mismo sol. 
 
Por eso cantamos los de Aragón,
cuando enamorados, al dulce sol,
y en la lid sabemos, quiere decir,
que vencer debemos o bien morir.
(se repite dos veces)
 

martes, 19 de septiembre de 2017

Una empresa canadiense quiere traer a jubilados norteamericanos a los pueblos de Teruel




La DPT apoya la idea como freno a la despoblación. Se sienten atraídos por la tranquilidad y la belleza del paisaje.

Pueblos "perfectos". Vivaruralspain considera que los pueblos de la Sierra de Albarracín -en la foto, una calle de Frías de Albarracín-, Matarraña, Bajo Aragón o Maestrazgo son "perfectos" para acoger a nuevos pobladores norteamericanos con renta alta que buscan tranquilidad y un buen acceso a los recursos sanitarios.

Una empresa canadiense, Vivaruralspain, planea traer a jubilados norteamericanos a pequeños municipios de la provincia de Teruel con el señuelo de una vida tranquila y segura, en viviendas rústicas tradicionales de precios asequibles, en pueblos con encanto rodeados de bonitos paisajes y en los que el coste de la vida es mucho más reducido que en su país de origen.

El responsable de la empresa y promotor de la iniciativa, Gary Bedell, que ha visitado ya la provincia y se ha puesto en contacto con la Diputación de Teruel, calcula que anualmente podrían venir a distintas localidades turolenses alrededor de 50 pensionistas de países de América del Norte. Señala que una veintena de ayuntamientos ya han mostrado su interés por recibir a estos nuevos pobladores de renta elevada cuyo asentamiento generaría nuevos puestos de trabajo en el lugar de residencia.

"A los norteamericanos les encanta restaurar casas de piedra, lo que dinamizaría el sector de la construcción", explica Bedell. "Además –continúa–, muchos de ellos están dispuestos al copago en la asistencia médica y no les importa gastar dinero para que el pan y otros alimentos les lleguen hasta el pueblo o para que alguien limpie su vivienda". "Por cada pensionista –aseguró– se crearán 2 empleos fijos".

Los municipios de la comarca del Matarraña –con Valderrobres a la cabeza–, la Sierra de Albarracín, el Bajo Aragón o la zona del Maestrazgo son, a juicio de Bedell, "perfectos" para acoger jubilados, al no estar a más de una hora y media de un hospital y de una estación de tren, condiciones que, al parecer, exigen los interesados para asentarse en Teruel. La empresa lamenta que localidades tan bonitas como Cantavieja estén comunicadas por carreteras "llenas de curvas", si bien cree que este problema no será obstáculo a la hora de llevar nuevos pobladores.

Gary Bedell matizó que muchos pensionistas gozan de buena salud y no están "tan interesados" en la cercanía al hospital por lo que, en última instancia, se trataría de acomodar a cada uno en el municipio que más le guste. El próximo mes de octubre, personal de la empresa recorrerá otra vez los pueblos receptores con el objetivo de que, en fechas siguientes, los pensionistas puedan visitarlos y conocerlos antes de decidir si se instalan.

El responsable de Vivaruralspain subraya que su proyecto debería ser considerado "muy interesante" para Teruel, castigada por la despoblación. "Es un error llevar gente joven a los pueblos, porque no hay puestos de trabajo y se van al poco tiempo", afirmó Bedell. "En cambio, estos jubilados dinamizarán la economía", añadió. Según dijo, también estos mayores se beneficiarán de vivir en Teruel. "Si en Norteamérica viven bien con su pensión, aquí vivirán como reyes", dijo.

El vicepresidente de la Diputación de Teruel, Joaquín Juste, indicó que traer jubilados extranjeros al medio rural de la provincia no es la solución contra la despoblación, "pero sí puede ser una ayuda". Y subrayó que, "al menos", las instituciones deben "intentar" contrarrestar de algún modo la emigración. En este sentido, la DPT colaborará con Vivaruralspain ofreciéndole apoyo logístico para llevar a cabo su proyecto.

Juste explicó que los pensionistas de Norteamérica perciben al mes unos 1.200 euros. "Esta renta, allí es baja porque no tiene incluida la sanidad, pero aquí está muy bien", dijo el responsable de la DPT, quien agregó que estos posibles nuevos pobladores "buscan en Teruel una vida digna y disfrutar de una casa con un pequeño huerto". "Todo ello –agregó– dará trabajo a albañiles, fontaneros y profesionales de muchos otros oficios". Juste calificó la idea de Vivaruralspain de "original y muy interesante". "Hemos de prestarle atención", afirmó.

La empresa dice actuar movida por el "amor al medio rural". Explica que intentará que los nuevos residentes no supongan más del 10% de la población para no desvirtuar "el idioma y las costumbres del pueblo". "Muchos son abogados y profesores que buscan tranquilidad para escribir un libro o pasear, y Teruel para ello es excelente", dijo Bedell.


Fuente: María Ángeles Moreno

Teruel.- HERALDO DE ARAGÓN

miércoles, 30 de agosto de 2017

CORONA "CATALANOARAGONESA"

Llamar de esa manera a La Corona de Aragón es propio de ignorantes, manipuladores e incultos, cuyo objetivo, contrario al respeto y culto que merece la verdad histórica, es servir a intereses partidistas de carácter excluyente.

sábado, 26 de agosto de 2017

Carta abierta a Manel Mas, sobre Sijena y Omella


Sobre el litigio de los bienes de Sijena que enfrenta a Aragón con Cataluña me parece muy interesante esta carta abierta.

Señor Mas: he leído la dura carta que publicó Ud. el pasado día 22 en el diario digital “catalunyalliure.cat” dirigida al arzobispo de Barcelona, Juan José Omella. Dado que es una carta abierta, y que en ella menciona el tema del patrimonio de Sijena, me tomo la libertad de hacerle unos comentarios. Diré, antes de empezar, que soy atea. Advierto asimismo que traduciré algunos fragmentos de su carta al castellano: espero que no se ofenda, lo hago solo para facilitar su lectura a los castellanoparlantes y no para fastidiar o con ánimo de despreciar a nadie. Me temo que hemos llegado a un punto en que uno debe disculparse por utilizar una u otra lengua. Ya es jodido.

Dice usted, refiriéndose al arzobispo:

“Querría dejar claro que no es santo de mi devoción, usted como aragonés no ha hecho nada por interceder en el contencioso entre los gobiernos de Aragón y Cataluña por las obras de arte del monasterio de Sijena, obras que, si se conservan, es gracias a la Generalitat que se hizo cargo de ellas, que pagó 40 millones de pesetas a las monjas, que las restauró con el coste añadido [sic] y que ahora se conservan gracias a aquella decisión.

Sepa también que Cataluña se hizo cargo de las pocas monjas que quedaban en el monasterio ­–y de avanzada edad– hasta su muerte. Ahora el gobierno de Aragón reclama todo el arte proveniente de aquel monasterio por la cara, gratuitamente y apelando a la justicia. ¿Cree usted que la Generalitat, que ha cuidado de él todos estos años, que dio dinero a cambio, que las ha restaurado y conservado merece una sentencia condenatoria? ¿Usted qué piensa?”

No sé lo que pensará Omella. Le digo lo que pienso yo: señor Mas, no sabe usted de Sijena de la misa la mitad. O si lo sabe, tergiversa lo sucedido. Le voy a hacer un resumen aunque, la verdad, me parece que debería haberse informado usted solo antes de ponerse a recriminar a nadie en ese tono, que la información está disponible en la red. Verá:

1.     En Cataluña se conservan muchas obras de arte de Sijena. Muchas. Y no se reclaman todas. El Gobierno de Aragón y el Ayuntamiento de Villanueva de Sijena pusieron dos pleitos en los tribunales reclamando parte de ese patrimonio: unas pinturas que fueron arrancadas en el 36 y en el 60 y llevadas a Barcelona, en cuyo museo de referencia se conservan, y 97 piezas de arte mueble que fueron vendidas fraudulentamente a la GenCat y al MNAC entre 1983 y 1994. En ambos casos, los tribunales han dado la razón a la parte aragonesa. Preguntarle a un cura lo que piensa acerca de esto, por muy arzobispo de Barcelona que sea e incluso cardenal, puede ser una curiosidad suya pero me parece que no tiene mucho sentido. No se me ocurre para qué le puede hacer falta su respuesta. 
2.     Las pinturas quemadas se salvaron de una destrucción total en el 36 gracias a que Gudiol las arrancó y se las llevó a restaurar a Barcelona; pero tras la guerra no volvieron a su lugar de origen. Hubo miles de piezas del patrimonio artístico de toda España, y desde luego de Cataluña, que se trasladaron de lugar para preservarlas de su destrucción durante la guerra, y que luego volvieron a sus dueños. No ocurrió eso con las pinturas de Sijena. Si quiere, otro día le cuento más cosas sobre esto, porque hubo órdenes de devolución por parte de la Dirección General de Bellas Artes que no se cumplieron. Esas obras están en depósito precario (no oficializado por sus dueñas) en el MNAC y los depósitos no prescriben: hay que levantarlos cuando el dueño lo dice. El dueño lo dijo, dio poderes al GobArag para reclamarlas, el MNAC hizo caso omiso de aquello y hubo que reclamarlas por la vía judicial. Ya solo eso es lamentable. 
3.     La gestión de la Generalitat, del MNAC y del obispado de Lérida en todo este asunto tiene muchas sombras que usted no menciona. Respecto de las ventas de patrimonio en los 80 y 90, todas ellas están recogidas en la sentencia, que le enlazo para que la pueda leer usted mismo: la monja que se vendió las obras no era de Sijena, era la priora de Valldoreix y no tenía derecho a ello; uno de los permisos que se dieron para la venta por parte del Vaticano no se dio para vender patrimonio de Sijena sino de Valldoreix; siendo patrimonio de Sijena, que dependía del obispado de Lérida, contó con un permiso de venta del obispo de Barcelona, que no tenía ahí jurisdicción; no se avisó a las administraciones públicas de la venta, como era preceptivo por ley, y no contaron por tanto con los permisos civiles correspondientes… En fin, lo dicho: que se lea usted la sentencia, que está disponible. En resumen, que fueron ventas hechas “a escondicucas”. Si encuentra usted a eso una explicación razonable, le agradecería que la compartiera con todos. 
4.     Cuando, en el año 97, el GobArag tuvo noticia de esas ventas, quiso ejercer su derecho de retracto, esto es, quiso recomprar esas obras por el precio pagado y hacerse cargo de su conservación y restauración. La GenCat se opuso a ello: reclamó ante el Tribunal Constitucional, que sentenció (le costó 14 años hacerlo) que Aragón no podía ejercer ese derecho; pero que podía recurrir a la justicia ordinaria para dilucidar si las ventas habían sido legales o no. Eso es lo que se hizo. Resulta indignante que ahora venga nadie diciendo que Aragón quiere recuperar esas obras “por la cara, gratuitamente”, y argüir que Cataluña ha invertido dineros en conservarlas. Oiga, esto es el colmo. 
5.     Esas obras se habían conservado en Sijena hasta el año 70. En su casa. Sin que jamás el obispado de Lérida, de quien dependía el monasterio, aportara ni un céntimo para la conservación del conjunto ni para ayudar a quienes lo habitaban. Con ocasión de unas obras, las monjas fueron trasladadas a Valldoreix, en principio con carácter provisional; pero acto seguido las piezas artísticas fueron recogidas por el obispado para llevarlas a Lérida y en el 73 el MNAC recogió lo que faltaba y lo dejó en Barcelona (sin comunicárselo a nadie en ambas ocasiones, lo que también fue irregular: así lo señala la sentencia). ¿Qué le hace pensar que esas obras se conservan gracias a la Generalitat? 
6.     En 1974 murió la priora y el traslado provisional devino definitivo. “Cataluña” no se hizo cargo de las tres ancianas monjas que quedaron: vivieron dependiendo de la Orden de San Juan de Jerusalén. No se ponga medallas que no le corresponden. Medallas, por otra parte, bastante poco brillantes: proporcionar sustento y techo a tres ancianas monjitas, vaya dispendio. Como para ir echándolo en cara. Le recuerdo, por otra parte, que Sijena dependía de Lérida. Sólo cuando se trata de soltar dinero, aunque sea para dar de comer a tres monjas, parece que nos acordamos de que Sijena está en Aragón. 
7.     Las obras vendidas fueron, en total, 97. Solo 7 han sido expuestas. Las demás pasaron los años encerradas en un almacén. Cuando se devolvieron, fueron calificadas de “quincalla”. Bonita manera de apreciarlas. Si esa es la opinión que se tiene de ellas, no es ya que no se entienda por qué no las quieren devolver ahora, es que no se concibe cómo ha habido que recurrir a los tribunales para recuperarlas. 
8.     En el año 60 los técnicos del MNAC arrancaron sin permiso las pinturas profanas de Sijena, que se presentaron públicamente en el 61 como procedentes de “un castillo arruinado cercano a Lérida”. Así estuvieron catalogadas en el museo durante 30 años. Repito la última frase del punto 3.

Podría seguir, pero me canso. Y esto está siendo demasiado largo. Solo me hace gracia añadir unos últimos apuntes:

1.     Dice usted que ignora cuáles han sido los méritos para que Omella haya sido designado cardenal y arzobispo de Barcelona, dado que “la institución a la que pertenece no dispone de un convenio laboral como las otras y, por tanto, no es posible saber qué criterios se siguen para ir subiendo en el escalafón”. EDITO: Tampoco sabemos cuáles son los suyos para ejercer de periodista-opinador. Ya nos dará razón. 
2.     Del resto de la carta, dedicada a criticar al arzobispo por haber hecho en castellano la homilía en memoria de las víctimas del atentado de las Ramblas, me abstengo de comentar nada porque, simplemente, me parece una necedad. Ya perdonará que sea tan directa, pero como mínimo hay que calificar así las palabras de alguien capaz de escribir este otro artículo, que aprovecha circunstancias relacionadas con el atentado para pedir el voto a favor de la independencia de Cataluña. Como si lo hubiera hecho para el no: da náuseas. 
3.     Lo único que está claro y parece totalmente sincero es que Omella no es santo de su devoción. Y no digamos ya para la de sus comentaristas. Menudas perlas sueltan: lo único que les importa es que el arzobispo no es catalán. Ni aunque sea de Cretas, zona reivindicada por los expansionistas “Països Catalans”. Ni aunque sepa hablar catalán. Más que para reflexionar, da para desesperarse.

Menos mal que el medio en el que ha publicado todo esto tiene menos lectores, según la OJD, que Albacete Abierto y Astorga Digital. Un saludico.

Publicado el 24 Agosto, 2017 por Inde



sábado, 19 de agosto de 2017

El alcalde secesionista de Batea




DONDE LAS DAN LAS TOMAN Y APROVECHANDO QUE EL PISUERGA PASA POR VALLADOLID, ESTE ALCALDE LE PIDE AL PRESIDENTE DE LA GENERALITAT QUE RESUELVA LOS AGRAVIOS DE BATEA O IGUAL SE VA DE CATALUNYA; COMO TIENE ARAGÓN AL LADO...

Era el primero de la clase. Tan inteligente como cabezota. Trabajador. Expeditivo. Toda la pandilla del Barça y él, del Español. Amante del fútbol y jugador de ajedrez. Orgulloso de ser payés y, ante todo, orgulloso de ser de Batea. Creó junto a otros amigos una agrupación de electores con las que se presentó para alcalde en 1991 y ahí sigue ganando con comodidad. Pactó con Pasqual Maragall y durante dos legislaturas también fue parlamentario. "Soy muy catalán; catalán del todo, pero antes soy bateano". Y como bateano se siente discriminado y maltratado por el Govern de la Generalitat que, entre otras cosas, se comprometió en el 2010 a subvencionar sesenta plazas de residencia para la tercera edad y hasta ahora sólo ha abierto la mitad. Paladella ha decidido plantarse: amenaza con irse de Catalunya "o armarla muy gorda si Puigdemont no se sienta a hablar" y ahí sigue en sus trece.

"Aquí se ha pasado mucho de frenada...", opina alguien que conoce muy bien al alcalde; un amigo incondicional que, hasta ahora, le había votado siempre. Estos últimos días han sido movidos. Unos tachan a Paladella de oportunista. De aprovecharse del momento político que vive Catalunya: "¿Qué propondría si el municipio estuviera en el Berguedà, por ejemplo? ¿Dónde íbamos a ir? Hay otras formas de protestar que diciendo que te marcharás". Otros vecinos lo han abrazado y se han acercado a su casa para felicitarle: "Es una medida de presión... No tiene miedo", dicen. En Batea todos se conocen. Y aunque las calles están desiertas por la sofocante canícula, este pueblo de apenas 2.000 habitantes está muy vivo este verano.

Hay que situarse en el sur del sur. En un extremo de la Terra Alta, más allá de Gandesa, junto a Aragón y lindando con Maella, Nonaspe y Fayón. "En Batea nadie nos ha regalado nada y ayudas hemos tenido muy pocas... Todo lo hemos conseguido trabajando y luchando", dice Paladella, hijo de un militante clandestino del PSUC. El pueblo vive de la agricultura. Hay treinta bodegas en funcionamiento "y somos el municipio de Catalunya que más vino produce", añade bien orgulloso.

Nadie le discute eso ni los servicios que ofrece el pueblo. Hace casi seis años el Ayuntamiento lanzó el carnet 'Viu Batea' (cuesta 30 euros al año para los vecinos y 50 para los no empadronados) y con él se entra gratis a la piscina (la hay de verano y de invierno), a la biblioteca, al cine (cada sábado y domingo), al gimnasio y al pabellón (donde hay pista de pádel y bádminton). Casi nada. "Siempre hemos defendido lo público, Gandesa también tiene pista de pádel pero a seis euros la hora para cada jugador; o pagan 40 euros al mes por el gimnasio", añade.

Con el partido del alcalde, Unió Per la Terra Alta (UPTA), el PSC acabó diluyéndose en el municipio. "El socialista es él", dice otro amigo, pero Paladella no se afilió "porque no me gustaba cómo era el partido". Algunos militantes del PSC se sumaron a su proyecto y otros abandonaron cuando Maragall perdió. CiU se despidió de la alcaldía hace 26 años y el PP –tan presente en estas comarcas– se ha quedado sin representación municipal. El singular Ayuntamiento de Batea –sin deudas y con casi 1,4 millones ahorrados– está gobernado por cinco concejales de UPTA, tres de Cent per Cent Batea (con algunos ex militantes y simpatizantes convergentes) y un edil del PDECat.

"Mi obligación es luchar para que Batea tenga las mismas oportunidades que Santa Coloma"

Las treinta plazas de la residencia que no llegan han sido la gota que ha colmado el vaso de Paladella. ¿De verdad se plantea irse de Catalunya por eso? "¡Es que clama al cielo! ¡Ni que fuera una sola plaza! La consellera o el director general no puede decirnos que no somos prioritarios, que Santa Coloma lo es más o asegurarme que no tenemos lista de espera, cuando sé perfectamente que hay familias esperando una plaza porque han venido llorando a decírmelo", insiste. Hace siete años el Parlament aprobó la puesta en marcha de la residencia con 60 plazas y la decisión se ha ratificado en hasta tres ocasiones. Además, para el Idescat, estas 60 plazas ya constan como abiertas, aunque sólo funcionan treinta y aún así, en la ratio de plazas comparada con la población, Batea se sitúa en la cola de Catalunya. La lista de agravios no acaba ahí: "Ahora tenemos asuntos de envergadura que no acabamos de resolver; uno importantísimo es que Gandesa reclama unas hectáreas de nuestro término municipal, alegan razones históricas con las que no estamos de acuerdo... Lo intentaron en el 2014 y ahora vuelven a insistir". En ese terreno hay tres molinos, lo que comporta unos ingresos de 40.000 euros al año aproximadamente. "Y también queremos hablar del tema de los molinos, no queremos más molinos en el municipio, vivimos de la agricultura; Si hay que ponerlos, queremos opinar cómo, dónde...", reclama. Por todo ello a finales de julio pidió dos reuniones: una con la Subdelegación del Gobierno en Tarragona para que, entre otras cuestiones, le informaran sobre las posibilidades jurídicas de separarse de Catalunya y otra reunión con Puigdemont. Con el subdelegado se verá el próximo jueves. Con el president no tiene cita. "Me dijeron que me reuniera con el delegado del Govern en las Terres de l'Ebre, pero yo quiero hablar con Puigdemont... El Govern nos está toreando, si no eres de su cuerda, te castigan", afirma. Paladella asegura que no va a dar ni un paso atrás "o nos resuelven el problema o plantaremos cara". Dice que la cuestión llegó a la prensa antes de lo que él habría querido y el pleno que se celebró unos días después fue tenso. "Vinieron los de siempre a insultar, pero ya estoy acostumbrado... No es agradable, pero soy una persona con convicciones y si creo que hay que hacer una cosa, la haré, por mucho que nos digan y que nos chillen". El alcalde insiste en que la posibilidad de irse está ahí, "si Puigdemont no nos despacha, diremos adiós, si nos despacha, no; la contradicción la tiene la Generalitat que dice que Madrid nos discrimina y quiere hablar con Rajoy... es lo mismo que haremos nosotros". Lo dice muy serio y añade: "Al final, cualquier decisión será colectiva". ¿Convocará una consulta, pues? "Aquí llamamos a la gente para cualquier cosa, con 2.000 personas puedes hacerlo", contesta. Está a favor del derecho a decidir. Pero para el 1 de octubre él no hace campaña. "Si tenemos que construir un país nuevo que sea en condiciones, si tiene que ser como ahora, me da igual... Siempre he luchado por lo público y para que todos mejoremos". Su talante también le ha reportado decenas de contenciosos, casi todos ganados. Entre ellos de la Fundació Terra Alta Siglo XXI o con la empresa que tenía el monopolio de los servicios funerarios: "Antes un entierro nos costaba unos 6.000 euros y ahora menos de 3.000", dice. Su próximo objetivo: construir el nuevo parvulario junto al colegio y el instituto. Tenía 28 años cuando llegó a alcalde, llevará 28 años en las próximas municipales y no sabe si repetirá.

Fuente: VICENÇ LLURBA


martes, 15 de agosto de 2017



Retrato de María Andrea Casamayor y de La Coma

ESPAÑOLAS OLVIDADAS DE LA CIENCIA

La misteriosa aragonesa que fingió ser hombre para enseñar a sumar al pueblo

Detrás de "Casandro" se escondía María Andrea Casamayor y de La Coma, un prodigio de la divulgación adelantada a su época.

El 20 de enero de 1738, en la población de Almodóvar del Pinar, se escribía el punto final del 'Tyrocinio arithmético: instruccion de lás quatro reglas llanas que se saca a la luz'.  El tratado, compendio de las reglas básicas de las matemáticas, buscaba acercar a la población las cuatro operaciones esenciales de la aritmética: sumar, restar, dividir y multiplicar. Con función eminentemente práctica, incluía una completa tabla de pesos, medidas y monedas de uso en aquella época.

Dicho tratado estaba dedicado a la Escuela Pía del colegio Santo Tomás de Zaragoza y estaba firmado por Casandro Mamés de la Marca y Araioa, un completo desconocido en la vida social, cultural y científica de Zaragoza. El misterioso autor aseguraba – tal y como indicaba en su obra - que había cursado sus estudios en dicha institución educativa. Y es que se trataba en realidad del anagrama de otro nombre: María Andrea Casamayor y de La Coma.

Tres siglos después, sabemos que era una mujer de inquietudes... y poco más. Nació en Zaragoza durante la primera década del siglo XVIII, teniendo como única referencia la fecha en la que sus progenitores contrajeron matrimonio: 13 de abril de 1705. Otro de los pocos datos conocidos de María Andrea Casamayor es que tenía cuatro hermanos –posiblemente ella era la primogénita- y que no dejó descendencia, desconociéndose si contrajo matrimonio-

De lo que sí se ha podido tener constancia, gracias a su obra Tyrocinio arithmético, es del gran conocimiento que tenía de las matemáticas. También de su habilidad para explicarlas de un modo sencillo y con un lenguaje muy coloquial para su tiempo, para que todo aquel que lo leyera entendiera y, sobre todo, aprendiera los conceptos básicos de la aritmética.


El misterio de María Andrea
A pesar de los pocos datos que se han podido obtener sobre su vida, muchos son los expertos que han determinado que a María Andrea Casamayor podría considerársela como una de las personas que mejor difundió las matemáticas en su época. De haber vivido un siglo más tarde, se encontraría a la misma altura de otra insigne científica y matemática: Ada Lovelace, considerada como la primera programadora de la Historia.
Pero el Tyrocinio arithmético no fue su única obra. Dejó otro libro inacabado y que no llegó a publicarse: El para sí solo de Casandro Mamés de la Marca y Araioa. Este título fue dado a conocer por sus hermanos, quienes fueron sus herederos, tras el fallecimiento de María Andrea Casamayor en octubre de 1780.
El alto coste que suponía el llevarlo a imprimir provocó que la obra póstuma de esta matemática singular quedara tan solo en 109 páginas que nunca han visto la luz. El manuscrito ha desaparecido: las escasas reseñas que se tienen de él son a través de escritos de otros autores de la época. Eso nos permite saber que en la obra la autora mostraba distintas aplicaciones de las operaciones matemáticas en el quehacer diario, muy útiles para comerciantes, agricultores y ganaderos.
Hoy en día, tres siglos después de su nacimiento, María Andrea Casamayor y de La Coma sigue siendo una de las grandes desconocidas dentro del panorama científico y matemático. A pesar de tener alguna que otra calle en su honor, la inmensa mayoría de personas desconocen quién fue y a qué se dedicó la única mujer de la que se conserva un libro de ciencias escrito en el siglo XVIII, que tuvo que escribir haciéndose pasar por hombre.
Fuente: Dr.Krapp y El Español




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